26/10/2014

Sunday Filmday: The Dark Knight – El Caballero Oscuro

Los domingos son días de películas. Depende del tipo de persona que seas será día de película en el cine, en el sofá, anuncios con película de Antena 3 o recomendación de filmaffinity online. Sea como sea, te alabo el gusto.

Si es un domingo de esos en los que no sabes qué película ver, la sección Sunday Filmday está para ayudarte a elegir. Te recomiendo un DVD de mi colección y los esenciales para ver la peli. Porque hay que recuperar la bonita costumbre de comprar DVDs originales, que no se diga.

Domingo monocromo: The Dark Knight – El Caballero oscuro

¿De qué va?
Batman (Christian Bale) regresa para continuar su guerra contra el crimen. Con la ayuda del teniente Jim Gordon (Gary Oldman) y del Fiscal del Distrito Harvey Dent (Aaron Eckhart), Batman se propone destruir el crimen organizado en la ciudad de Gotham. El triunvirato demuestra su eficacia, pero, de repente, aparece Joker (Heath Ledger), un nuevo criminal que desencadena el caos y tiene aterrados a los ciudadanos.

¿Qué dicen los críticos?
"En la línea divisoria entre arte e industria, poesía y entretenimiento, 'The Dark Knight' llega más oscuro y más profundo que cualquier otra película de Hollywood sobre adaptaciones de cómic." The New York Times

"Cautivadora segunda entrega de esta atrevida (...) reinvención de la mítica franquicia. Un ambicioso e intenso film épico que satisface ampliamente, y de gran complejidad moral; este es un entretenimiento seriamente profundo" Variety

¿Ha sido premiada?
Óscars: 8 nominaciones y 2 estatuillas
Premios BAFTA: 9 nominaciones, mejor actor secundario
Critics Choice Awards: 6 nominaciones, mejor película y mejor actor secundario
Nominada en 11 galas más, con premios en todos ellos.

Nota Filmaffinity: 8,1

Nota del blog: 8,5

Opinión personal: Si eres fan de Batman, te va a encantar. Si no eres fan de Batman, te va a gustar. Cinematográficamente es una película de sobresaliente, y el guión entretiene casi hasta el final. Es una película que me gusta mucho y que vería más de un domingo, aunque el tercer acto es quizás un poco predecible. Por lo demás, destaco a un soberbio Heath Ledger en el penúltimo papel antes de su fallecimiento. El Joker será siempre suyo.


Essentials:

Vela: Black Vanilla - Zara Home
Smartphone: Samsung Galaxy Core 
Película: The Dark Knight - El Caballero Oscuro
Jersey: H&M 

30/8/2014

El París del cine: Midnight in Paris

La ciudad del amor, la ciudad de las luces, la ciudad de los candados, de los turistas, de las bodas asiáticas. Es la quinta ciudad más grande del continente europeo y, en mi opinión, alberga algunas de las mejores joyas arquitectónicas de Centroeuropa.

Sin embargo, más allá del París de la Tour Eiffel y Nôtre Dame, se encuentran las localizaciones de muchas películas que han marcado un antes y un después en la cinematografía. He aquí un pequeño tour por la capital francesa del cine, haciendo parada en los lugares de mis films parisinos favoritos. ¡Acción!

1.             Midnight in Paris (2012) – Woody Allen

Vale, me conocéis. Fanática de Woody Allen hasta la muerte, no habrá un diálogo en Medianoche en Paris que se me escape. Los años 20, la Belle Epoque, Hemingway, los Fitzgerald, Dalí, Buñuel y un estupendo Gil Pender que llega de casualidad a casa de Gertrude Stein.

Esa fue nuestra primera parada, el edificio donde vivió la fantástica Ms. Stein. El número 27 de Rue de Fleurers pasa casi desapercibido (De hecho, fun fact, la única familia que vimos pasando por allí eran unos españoles preguntándonos por un Carrefour…). Gertrude fue la única activista feminista del círculo intelectual a la que acudían toda una generación de escritores en busca de la mejor opinión de Francia. Por sus manos pasaron los libros de Hemingway y Fitzgerald, y los cuadros de sus amigos —entonces desconocidos— Cezanne, Matisse o Juan Gris. Cerca de los Jardines de Luxemburgo, es una parada obligatoria para los amantes de los ismos y de la literatura de calidad. En la película, Gertrude le revisa el libro a Gil en medio del caos de los años 20. Su casa es un centro social donde Picasso y Hemingway se pelean por Adriana, y es allí también donde Gil la conoce. Casi al final del film, Ms. Stein le abre los ojos al escritor diciendo que Inez le es infiel con “El otro personaje, el pedante”.



Siguiendo el rastro de Hemingway, no podíamos pasar por alto la calle en la que vivió el escritor. De camino al Quartier Latin, es importante hacer un pequeño stop en la calle Nôtre Dame de Champs y fingir que caminas por allí como lo hacía él saliendo de casa, de camino a Shakespeare and Company.



Y sí, Shakesperare and Company es ahora mi librería favorita. Situada a escasos metros de la Île de la cité y con vistas a Nôtre Dame, es una mezcla entre librería y biblioteca especializada en literatura anglosajona. Es pequeña, acogedora y tiene muchísima historia. Entre los años 20 y 40, era el lugar de reunión de los escritores de la “Generación Perdida”, de hecho, Sylvia Beach —que regentaba la tienda en aquella época— solía prestarles libros para que se pudieran inspirar. Gracias a la fe que tenía Beach en James Joyce, Shakespeare and Company fue el primer sitio donde se publicó Ulises (Los publishers de la época pensaban que no era lo suficientemente bueno y que habría muchos capítulos objeto de censura). En la película, casi al final, Gil decide darse una vuelta por la librería después de haber decidido que iba a quedarse en París (37 de Rue de la Bûcherie).



Hablando de Île de la Cité, después de visitar Nôtre Dame nunca está de más visitar el Parc Jean XXIII, detrás de la catedral. Pasa totalmente desapercibido pero es una pequeña zona verde donde los parisinos juegan a la petanca. También es donde la guía del museo Rodin (Caracterizada por Carla Bruni) traduce el diario de Adriana que Gil encuentra en los stands a orillas del Sena. Aquí descubre que Adriana se siente atraída por él.



Siguiendo con las islas, Île le de St Louis está cerca de la Île le de la Cité y es una mini-ciudad en el centro de París muy curiosa. En el Quai de Bourbon vivió la conocida Camille Claudel, amante de Rodin, lo que posiblemente inspiró a Woody Allen para seleccionar la calle como localización. En el mismo Quai, Gil llega a su primera fiesta de los años 20 donde Cole Porter toca el piano.




St. Etienne du Mont, Oh, mon dieu! Como diría Pender “I feel like I’ve been transported”. Llegar a las escaleras donde a Gil se le aparece el Peugeot tipo 176 que le lleva a los años 20 fue posiblemente uno de los highlights de este tour. Fue tan impresionante que fuimos dos veces y, en ambas ocasiones, nos topamos con gente que se quería sacar una foto en el mismo lugar y/o charlaban sobre Woody Allen animadamente. A parte de ser una parada obligatoria, descubrimos también que St Etienne du Mont es una iglesia bastante espectacular, la única con coro alto (y tallado) de todo París y que alberga la tumba de Jean Racine (Dramaturgo francés).




Es imposible hablar de esta película sin mencionar la Belle Epoque, la era idónea de Adriana. Después de bajar por las escaleras del Sacre Coeur en Montmartre, el Moulin Rouge es posiblemente el sitio más conocido donde charlan con Toulouse-Lautrec, pero todos sabemos lo que significó en aquella época (Y, sinceramente, hoy en día ha perdido todo el encanto y está de capa caída). Al subirse al carruaje, Gil y Adriana se bajan en Maxim’s (Rue Royale nº3) donde el Art Nouveau les transporta a la Belle Epoque. Jean Cocteau decía que Maxim’s era “Una mezcla de encaje, lazos, diamantes y todo lo que uno no puede describir”. Siempre lleno de intelectuales y donde se daban las mejores fiestas al mando de Cornuché.



Como un pequeño stop, cerca de Maxim’s, la gloriosa Place Vendome está llena de tiendas de lujo y de hoteles de escándalo. En el número 1, en Chopard, Inez y su madre hablan de anillos de boda y critican a Gil por ser un despistado.



Las visitas de los museos son también bastante importantes. En la película visitan el museo Rodin y L’Orangerie, que alberga los 8 impresionantes cuadros de los nenúfares de Monet. En el mismo, Gil deja en ridículo al “pedante” por hacerse el inteligente con uno de los cuadros de Picasso que representaba la imagen de Adriana.

  (Como es comprensible, no se podían sacar fotos dentro del museo. Ahí tenéis el still de la película)

Penúltima localización, y posiblemente de la que más orgullosa estoy. No porque sea espectacular, sino porque fue un pálpito de “Siento que es aquí, creo que este es el sitio exacto” ¿Os acordáis del momento de la película donde Gil y Adriana se encuentran con Zelda Fitzgerald al borde del Sena, a punto de suicidarse? No es un sitio cualquiera al lado del río. Es el Quai des Orfèvres (nº68 más o menos, al lado del Pont Saint Michel), conocido también por la película con el mismo nombre dirigida por Henri-Georges Clouzot en 1947, director por el que Woody Allen sentía debilidad desde “Le Corbeau”.



El final de la película es espectacular. Gil y Gabrielle se encuentran bajo la lluvia en el Pont Alexandre III, y caminan juntos de vuelta a casa. Es uno de los puentes más largos de la ciudad y une la explanada de Los Inválidos (De cúpula de oro, donde está enterrado Napoleón) con el Petit Palais. Declarado monumento histórico en el 75, es una de las zonas más fotogénicas de París dado a sus vistas al río Sena y a la Tour Eiffel.



Si pensáis visitar París en un futuro cercano, os recomiendo pasaros por los mil y un rincones de la película. Yo acabo de volver y ya quiero ir otra vez.

Paris, what did you do to me?

H.





7/7/2014

Current favorites ll GoPro

Esto es lo que pasa cuando tienes plugins nuevos y te compras una GoPro. Bueno, realmente no, pero estaba probando ambas cosas y decidí hacer un mini video. Nada más que añadir. Enjoy!


Current Favorites ll GoPro from Haizea Urkiola on Vimeo.

15/6/2014

Interacción 003: Relato Negro

El relato empezó hace dos años, pero sigue vivo. Aquí va el primer post de "Interacciones" de 2014, el tercer capítulo. Si os habéis perdido los dos primeros podéis leerlos aquí y aquí.

Una vez más, os recuerdo que tenéis libertad de expresión absoluta para poder comentar, hacer críticas e incluso proponer finales alternativos. Todos los comentarios se tendrán en cuenta para el desarrollo del texto que se publique.
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Geoffrey Jr. se odiaba a sí mismo casi tanto como a su padre. Odiaba aparentar ser alguien que no era, porque odiaba no saber quién era. Lo odiaba todo excepto el dinero, su gran compañero de juergas. Fue el primer hijo del matrimonio Hampton, el niño mimado que tenía todas las atenciones. Así pues, malcriado y caprichoso, odió el nacimiento de su hermano Edward.

Edward Hampton, el pequeño inteligente, el niño de las sonrisas, el favorito de su mamá. Edward era el objetivo de los planes malévolos de su hermano antes de que pudiera abrir los ojos. Como todos los niños de su generación, aprendió a manipular y a aprovecharse del viejo juego del victimismo. Así pues, Geoffrey Jr. quedaría eternamente bautizado como el Hampton que no se merecía su apellido por atormentar conscientemente la infancia del pequeño y adorable Edward. Geoffrey padre se arrepentía cada noche de haberle puesto su nombre a la oveja negra, a ese monstruo de poco más de un metro que le amenazaba con la mirada.

“Los Hampton vuelven a iluminar la ciudad: Ayer, 1 de diciembre, Geoffrey y su radiante esposa Michelle acudieron a la ceremonia de apertura de la pista de hielo del Rockefeller Center. Esta será la primera navidad de la pequeña Marcia Hampton, hija de Edward, que cumplió 6 meses la semana pasada. Lisa fue la encargada de encender el árbol de navidad, y se ganó a todo el público con su brillante discurso. Lamentablemente, el hermano mayor no pudo asistir a la ceremonia por una pequeña operación, esperemos que se recupere pronto”. Mentiras, mentiras, mentiras. El Times siempre se olvidaba de publicar que hacía escasas semanas que habían mandado a Geoffrey Jr. a un centro de disciplina en Europa por haber robado documentos del despacho de su padre.


“Te quiero, pero tienes que dejar todo esto, te estás volviendo loco”. Su sonrisa, que bonita era su sonrisa. Y sus ojos. Y esa pequeña mueca que hacía cuando pensaba. Solíamos sentarnos en el sofá de su apartamento en Brooklyn. Era pequeño y apenas entrabamos los dos, pero nos encantaba. Podía pasarme horas mirándola, contando sus pecas mientras ella dormía. Todo era bonito entonces. Los árboles se movían al son de nuestras canciones, paseábamos sin rumbo fijo y terminábamos compartiendo un helado en Central Park como hacían todas esas parejas de las películas que odiábamos. No. Todo se acabó. Me estaba volviendo loco.

5/5/2014

Oversharing


Vamos a pretender que esto es una terapia grupal. Hola, me llamo Haizea, y tiendo al Oversharing. Hola Haizea.

¿Pero qué diantres es eso? Preguntaréis. Oversharing es el término anglosajón utilizado para denominar el fenómeno de compartir la vida personal de forma excesiva en Internet. No compartes tus datos del banco, pero cualquier internauta es capaz de saber qué has comido, a qué hora y con quién... y lo peor es que lo has publicado tú, voluntariamente.

Actualmente todo el mundo quiere ser partícipe del fenómeno de las redes sociales, es tan fácil y tan sencillo compartir, que ¿Por qué no vas a hacerlo? Además, cualquier cosa que publiques en la red puede propagarse inmediatamente. ¿Que estás viendo una puesta de sol preciosa? Súbelo a Instagram, tuitéalo, actualiza tu estado en Facebook, comparte tu ubicación en Foursquare, haz un post en Tumblr, Blogger, Wordpress, mándalo por e-mail, Whatsapp, Telegram… y cuando termines, no se te ocurra disfrutar del momento porque ya se habrá hecho de noche.

Las herramientas digitales son un avance enorme, y utilizadas con sentido común, son una fuente de información realmente valiosa que nos permite estar conectados con familiares, amigos (y desconocidos) donde quiera que estén, así como estrechar lazos de una manera impensable en otras épocas. Pero, ¿Las estamos utilizando correctamente?

Yo he subido la foto de la puesta de sol y he dejado de vivir momentos que debería haber disfrutado por ponerle filtros y compartirlo, por estar online, porque “Si te escriben y ves esa tortuosa notificación en el lado superior de tu pantalla de bloqueo cuando vas a mirar la hora en el móvil, porque no vas a contestar”. A ese, al otro, y al de la moto. Bueno, al de la moto no, que está conduciendo. Siempre voy con el móvil encima y temo ese angustioso momento en el que me quede 1% de batería.

Hace poco, en cambio, tuve un día estupendo y al llegar a casa me di cuenta de que no había compartido absolutamente nada. Y entonces, me acordé de una frase de un cómico que decía así “Si voy al gimnasio y no lo comparto ni en Twitter ni en Instagram ¿Sigue contando como ejercicio?”.

Competimos por likes, por respuestas, por retweets. Compartimos para demostrar o creer que tenemos una vida mejor que el de al lado. Y en el fondo, no nos damos cuenta de que es una chorrada. Valiente estupidez por la que nos desvivimos, ¿Verdad?

Este post no cuenta, que es terapia. Y como terapia, os animo a que vayamos dejándolo todos juntos. Ánimo.